(En la gráfica: Franklin Quiñones)
A Parhuaza le ofrecen de todo para que acepten el arco minero
Crónicas
de una minería anunciada. El
miércoles 24 de febrero de 2016, en Gaceta Oficial N° 40.855, la presidencia de la
República, mediante el decreto N° 22.48l, estableció un eje estratégico para su
explotación de 111 mil kilómetros cuadrados, donde existen yacimientos de oro,
niquel, coltán, piedras preciosas, hierro, bauxita y otros minerales de alto
valor industrial, en donde participarán y se beneficiarán 150 empresas
internacionales.
Pero
el Arco Minero no llegó solo. Su acción se extiende mayoritariamente al norte
del estado Bolívar, aunque también toca partes de Amazonas y Delta Amacuro. Lo
atraviesan selvas como Imataca, La Paragua y El Caura, que en conjunto abarcan
más de ocho millones de hectáreas, además de las cuencas de los ríos Orinoco y
Caroní.
Venezuela
cayó en el Arco Minero luego de que la empresa Gold Reserve le ganó la
demanda al Gobierno por 769 millones de dólares ante el Banco Mundial por la
expropiación ilegal que hizo Chávez en 2008 de la concesión minera de Las
Brisas, ubicada en Guayana.
Ahora esa compañía tiene derecho para
explotar esa mina y también Las Cristinas, en compañía de otro centenar de
concesionarios que están en la zona aurífera.
Esta acción ha dejado, de acuerdo con
las declaraciones del diputado a la AN por el estado Bolívar, Américo de
Grazia, varias zonas indígenas diezmadas.
Perder una tradición ancestral. Alarmados por esa situación, a la AN llegaron siete indígenas uno de ellos
de la etnia Chaima del estado Sucre, para alertar lo que se avecina en el
sector de Parguaza, ubicado en Agua Mena, a 12 horas de Ciudad Bolívar. En diciembre pasado se instaló en esa
zona un campamento con nombres de la empresa Mixta Ecosocialista Parguaza S.A.
“El
8 de ese mes, los líderes del Gobierno se reunieron con el cacique de la etnia,
Jorge Pupui, y le vendieron villas y castillos. Nosotros sí vimos como que él
estaba cambiando mucho y en efecto así sucedió. Nos sentimos traicionados
y pensamos que cedió a las ofertas. Nos decían que íbamos tener casas,
escuelas, hospitales y todo lo demás si firmábamos a favor del Arco”, contó
Franklin Quiñones, en representación de su etnia,
Quiñones denunció que los “líderes del Gobierno” engañaron a
todo el mundo diciendo que habían recogido 32 firmas de las comunidades
indígenas del pueblo Huottöja ubicado a las riberas del río Parguaza.

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